A dos años de la implementación de la Ley Karin, el debate sobre la protección de la salud mental en los lugares de trabajo continúa evolucionando. Si bien la normativa representó un importante avance al establecer obligaciones para prevenir, investigar y sancionar el acoso laboral, el acoso sexual y la violencia en el trabajo, diversos especialistas sostienen que aún existe una deuda importante respecto del suicidio asociado a factores laborales.
La reflexión surge a partir de una carta publicada en Diario Constitucional, donde se plantea que las políticas públicas y los procedimientos internos de las organizaciones todavía presentan dificultades para identificar oportunamente a trabajadores expuestos a situaciones extremas de estrés, hostigamiento o deterioro de su salud mental.
La Ley Karin nació precisamente tras el caso de Karin Salgado, técnica en enfermería que se quitó la vida luego de denunciar un prolongado proceso de acoso laboral. Desde agosto de 2024, la legislación obliga tanto a empresas privadas como a organismos públicos a implementar protocolos preventivos y procedimientos claros para abordar este tipo de conductas.
Sin embargo, la preocupación actual apunta a que el suicidio relacionado con el trabajo requiere una mirada mucho más amplia que la sola investigación del acoso. Los expertos plantean que deben fortalecerse las estrategias preventivas, incorporando evaluaciones permanentes de riesgos psicosociales, capacitación a jefaturas, acceso oportuno a apoyo psicológico y mecanismos eficaces de intervención antes de que los problemas escalen.
Asimismo, se destaca la importancia de que las investigaciones internas no se limiten únicamente a establecer responsabilidades disciplinarias, sino que también permitan detectar condiciones organizacionales que puedan afectar la salud mental de los trabajadores, como sobrecarga laboral, liderazgo inadecuado, violencia organizacional o culturas laborales altamente conflictivas.
Importancia para la prevención de riesgos
Para los profesionales de prevención de riesgos, esta discusión refuerza la necesidad de integrar la salud mental dentro de los sistemas de gestión de seguridad y salud en el trabajo.
Entre las principales medidas preventivas destacan:
- Evaluaciones periódicas de riesgos psicosociales.
- Protocolos claros de denuncia y protección.
- Capacitación de supervisores y líderes.
- Programas de apoyo psicológico.
- Seguimiento de trabajadores afectados.
- Cultura organizacional basada en el respeto y la prevención.
El objetivo es intervenir antes de que situaciones de violencia, acoso o deterioro emocional evolucionen hacia consecuencias irreparables.
Relevancia legal
La Ley Karin establece que los empleadores tienen el deber de prevenir el acoso laboral, el acoso sexual y la violencia en el trabajo mediante protocolos obligatorios y procedimientos de investigación. No obstante, el debate actual plantea la necesidad de seguir perfeccionando las herramientas destinadas a proteger la salud mental y prevenir el suicidio asociado a factores laborales.





