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La preocupación por la próxima temporada de incendios forestales comienza a aumentar en Chile ante la posibilidad de enfrentar un verano marcado por temperaturas extremas y condiciones especialmente favorables para la propagación del fuego.
En conversación con Expreso Bío Bío, el presidente del Departamento de Protección del Bosque de la Corporación Chilena de la Madera (CORMA), Ramón Figueroa, advirtió que los recursos, medios y capacidades logísticas existentes permitirían enfrentar una temporada dentro de parámetros habituales, pero podrían ser sometidos a una fuerte presión si las condiciones meteorológicas alcanzan niveles excepcionales.
Según explicó el representante de CORMA, el problema adquiere especial relevancia durante jornadas específicas de calor extremo, baja humedad y otras condiciones que pueden favorecer una propagación rápida de los incendios.
Figueroa sostuvo que, de acuerdo con los antecedentes que manejan, el 87% del daño registrado durante una temporada puede concentrarse en apenas el 1% de los incendios, precisamente aquellos que se desarrollan bajo condiciones meteorológicas extremas.
Esta situación hace que la prevención durante las jornadas críticas cobre una importancia mucho mayor.
🔥 El objetivo: evitar que los incendios comiencen
Uno de los principales aspectos planteados durante la entrevista apunta directamente al origen humano de gran parte de estas emergencias.
Figueroa señaló que las personas están detrás de la causa basal de los incendios en Chile y que, por esta razón, durante jornadas con condiciones meteorológicas extremas el objetivo debería ser reducir al máximo cualquier posibilidad de que se origine un foco.
Esto implica intervenir antes de que ocurra la emergencia, especialmente cuando las condiciones atmosféricas permiten que un incendio pequeño pueda transformarse rápidamente en uno de gran magnitud.
CONAF también ha venido reforzando durante 2026 la preparación anticipada para la temporada 2026-2027. La institución ha destacado la coordinación entre organismos públicos, Bomberos y empresas forestales, además de acciones preventivas especialmente dirigidas a zonas de interfaz urbano-rural, viviendas e infraestructura crítica.
⚠️ Las medidas extraordinarias que se analizan
Frente a los días considerados de mayor peligro, distintas instituciones se encuentran trabajando en medidas destinadas a disminuir la posibilidad de que se inicien incendios.
Entre las acciones mencionadas por Ramón Figueroa se encuentran:
- Aumentar los patrullajes preventivos en sectores considerados de mayor riesgo.
- Recomendar que las personas permanezcan en sus viviendas durante jornadas especialmente peligrosas.
- Restringir temporalmente actividades productivas capaces de producir chispas o fuentes de ignición.
- Evaluar cortes preventivos del suministro eléctrico en determinados sectores con historial de incendios durante las horas de mayor riesgo.
- Analizar el cierre de determinadas rutas para reducir la circulación de personas y evitar que automovilistas puedan quedar atrapados ante un incendio de rápida propagación.
Figueroa calificó estas alternativas como medidas duras, pero orientadas a impedir la ocurrencia de incendios precisamente durante las horas en que las condiciones podrían hacer extremadamente difícil controlarlos.
Es importante precisar que se trata de medidas señaladas como parte del trabajo y análisis preventivo, y no significa que exista actualmente una orden general de cortar el suministro eléctrico o cerrar carreteras durante el próximo verano.
🌡️ Enero y febrero aparecen como los meses más críticos
La preocupación está puesta especialmente en enero y febrero de 2027, periodo en que se estima podrían presentarse las temperaturas más extremas de la próxima temporada estival.
El escenario también ha llevado a las instituciones a comenzar la preparación con varios meses de anticipación.
El 23 de septiembre, CONAF informó oficialmente la implementación de un Programa para la Prevención y Mitigación de Incendios Forestales, enfocado especialmente en disminuir las condiciones que facilitan el inicio y propagación del fuego en sectores cercanos a viviendas, infraestructura crítica y áreas pobladas.
Además, durante los últimos meses CONAF, Bomberos y el sector forestal han desarrollado coordinaciones estratégicas y operativas para enfrentar la temporada 2026-2027 con procedimientos comunes y una respuesta más rápida ante eventuales emergencias.
🦺 Prevención también será clave en los lugares de trabajo
El escenario proyectado obliga también a empresas y trabajadores a fortalecer las medidas preventivas, especialmente en faenas forestales, agrícolas, construcción, mantenimiento eléctrico, trabajos en caliente y actividades desarrolladas en sectores rurales o cercanos a vegetación combustible.
Durante jornadas declaradas de alto riesgo será especialmente importante evaluar las tareas que puedan generar fuentes de ignición, como soldaduras, esmerilado, corte de metales, operación de maquinaria que produzca altas temperaturas o chispas y trabajos próximos a vegetación seca.
También será relevante mantener despejadas las vías de evacuación, revisar los sistemas de comunicación ante emergencias, conocer las alertas emitidas por las autoridades y establecer previamente los procedimientos que permitan suspender actividades cuando las condiciones representen un peligro grave.
El desafío para la próxima temporada no estará solamente en disponer de más recursos para combatir incendios, sino en evitar que estos comiencen durante las jornadas en que el fuego pueda alcanzar un comportamiento extremo.




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