La pausa preventiva de 5 minutos antes de una tarea no rutinaria
Contenido editorial de ChilePrevención.
Antes de comenzar una tarea no rutinaria, detenerse cinco minutos puede evitar horas de investigación y, sobre todo, una lesión. La pausa preventiva no necesita ser una reunión larga: basta con reunir al equipo, describir el trabajo y revisar qué cambió respecto de la última vez.
Preguntas útiles para ese momento:
• ¿Qué puede salir mal en cada etapa?
• ¿Tenemos herramientas, permisos y protecciones adecuados?
• ¿Hay energías que debamos aislar?
• ¿Quién coordina y quién puede detener el trabajo?
• ¿Qué haremos si las condiciones cambian?
La clave es que la conversación termine con decisiones concretas. Si aparece un peligro sin control, la tarea se detiene hasta resolverlo. Una buena pausa preventiva no busca cumplir un trámite: busca que todas las personas entiendan el trabajo, sus límites y la forma segura de ejecutarlo.


